lunes, 11 de junio de 2018

Tepotzotlán: destrucción arqueológica



En días pasados hemos comentado ya el proyecto de llevar una imagen gigante del Señor del Nicho a una de las cumbres de Tepotzotlán perteneciente a los ejidatarios, pues éstos, con la anuencia del ayuntamiento e incluso con el visto bueno del sector eclesiástico católico del municipio, están convencidos de que estas acciones les atraerán turismo y por ende derramas económicas. El hecho de que es un plan que pone en riesgo la ecología del parque estatal Sierra de Tepotzotlán es evidente, pero las personas que están a favor han indicado que no se corre riesgo y que los inconformes acudan a las autoridades competentes a presentar sus denuncias. Sin embargo, a los perpetradores de este proyecto y a sus allegados, también se les ha cuestionado sobre la destrucción de patrimonio histórico y arqueológico de la zona, ya que existen evidencias en la zona del proyecto incluyendo un basamento otomí en las inmediaciones del lugar donde se instaurará el dicho cristo. Ante ese cuestionamiento: callaron. 



Querían pruebas, las hemos recabado y hoy las presentamos aquí. Hemos hecho un recorrido por la zona afectada y otros puntos de la sierra recabando material arqueológico. El resultado es escandaloso. En los montes cunde una gran cantidad de vestigios (saqueados y en el abandono) de los que fue el gran señorío de Tepotzotlán e incluso, como lo demuestra el registro gráfico, de épocas pretéritas, donde a nuestro territorio llegó la influencia teotihuacana y tolteca, cuando éramos un reducto de la gran nación otomí y nuestro pueblo se llamaba Nccogüe (La tierra del dios jorobado).  Los interesados en seguir llevando a cabo proyectos irracionales en Tepotzotlán, dirán que nos acerquemos al Inah a presentar nuestra denuncia, ese mismo Inah que ha permitido la destrucción de Teotihuacán, el saqueo de innumerables sitios arqueológicos del país o incluso la privatización (aunque sea por parte de un ejido) de lugares de sumo interés para el pueblo como Los Arcos de Sitio.




Es imperante rescatar los vestigios prehispánicos de Tepotzotlán (e históricos, porque haciendas como La Teja ya fueron vendidas al mejor postor), comenzando por la construcción de museos de sitio en sus pueblos más importantes y que presenten la mayor cantidad de evidencias arqueológicas. Si el gobierno no muestra interés, hagámoslo lo ciudadanos, ahí tenemos ejemplos como el de Víctor Vargas quien desde hace años trabaja en la pirámide de Cañada de Cisneros para recuperarla  o como el de esos comunitarios empeñados en salvar la Cueva de la Leona, nuestros reconocimientos para ellos y ojalá sirvan de ejemplo para otros habitantes y ejidatarios del municipio y los hagan recapacitar para entender que no es necesario destruir en vías de un progreso personal y económico, se puede hacer dinero poniendo la inteligencia y el amor por el pueblo como piedras angulares. Tepotzotlán podría ser un paradigma en el turismo y el rescate de sitios arqueológicos del valle del Anáhuac; al contrario y tristemente, y como lo registra la prensa nacional en este 2018, Tepotzotlán, uno de los primeros Pueblos Mágicos del país, se ha convertido en el submercado industrial “con mayor número de metros cuadrados en construcción, reportando al cierre del primer trimestre casi 483 mil m²…con la mayor cantidad de metros cuadrados disponibles” (http://inmobiliare.com/e-commerce-actividad-con-mayor-demanda-de-espacios-industriales-en-zmcdmx/).


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