¿Cuál es el gentilicio correcto de nuestro
pueblo? Si bien el término oficial es tepotzotlanense, nos parece que resulta
mucho más eufónico el gentilicio prehispánico que sería tepotzoteca o bien
tepotzotleca, tal como de Aztlán es azteca. Y en las siguientes líneas diremos
el porqué.
El francés Remi Simeón
(1827–1890), un gran estudioso de la lengua náhuatl, conformó en 1885,
basándose en fray Alonso de Molina, uno de los diccionarios fundamentales de la
lengua de los antiguos mexicanos. En dicho diccionario se nos dice que
tepotzotécatl es el habitante de la ciudad de Tepotzotlán y su plural es tepotzoteca.
Hay quien señala que la grafía correcta es tepotzohtecah, con las aspiraciones
correspondientes del náhuatl.
El Diccionario breve de mexicanismos de Guido Gómez de Silva, incluso
menciona la posibilidad de decir tepotzotleco o tepotzotleca. Tepotzotlaneca es
una variante o derivado, digámoslo así, incorrecto, del gentilicio tepotzotleca,
por lo cual queda anulado.
Ahora bien, con la
llegada de los españoles, se impuso la usanza hispana para los gentilicios,
aplicando sufijos como “ano-ana”, “ino-ina”, “eño-eña”, “es-esa” y el que ahora
nos atañe que es “ense”. El sufijo “ense” proviene del latín ensis que expresa relación o pertenecía
a un lugar. Así, tepotzotlanense quiere decir que pertenece a Tepotzotlán.
El problema con los gentilicios hispanos
es que en no pocas ocasiones, cuando se aplican a las lenguas originarias de
América, resultan cacofónicos, esto es, desagradables al hablarse, de tal
suerte que nadie dice xochimilquenses sino xochimilcas, y es difícil que
alguien se declare acapotzalquense y prefiera en cambio nombrarse azcapotzalca
o bien chintololo, apelativo con el que se conoce a los tepanecas de
Azcapotzalco desde épocas prehispánicas. De igual manera los habitantes de
Aguascalientes han preferido ser llamados hidrocálidos antes que
aguascalentenses.
En lo personal, me parece
que hay dos motivos para preferir tepotzoteca o tepotzotleca en contra de
tepotzotlanense. El primero, de índole
histórico, es que México, paulatinamente, se inclina por rescatar sus raíces
prehispánicas y contraponerlas a las costumbres impuestas por los invasores
hispanos, tal es el caso de cambiar la grafía Méjico por México; el segundo
motivo, ciertamente subjetivo, y podríamos decir que hasta con cierta pachorra
melómana, es que me parece mucho más musical y concordante el gentilicio
tepotzotleca (sobre todo si se aplican las aspiraciones correspondientes en las
“aches” de tepotzohtlecah, tepotzo´tleca´) que el algo cacofónico
tepotzotlanense. En fin, ustedes ¿qué partido toman? Por cierto, el artículo relacionado a
Tepotzotlán, en el diccionario de Remi Simeón, dice lo siguiente: “ciudad
situada en los alrededores de Tullan y célebre por sus minas de turquesa
(Sahagún). Estado sometido al imperio de Acolhuacan y vecino de Azcapotzalco
(Clavijero). R. tepotzotli, tlan.”
* Texto aparecido en Ncogüe. Crónicas de Tepotzotlán, libro con el que el anticronista del pueblo, Juan de Dios Maya Avila, ganó el Premio Estatal de Crónica Nezahualcóyotl Yoyontzin

