miércoles, 11 de marzo de 2026

ZONA ARQUEOLÓGICA MOLINOS DE XUCHIMANGA, TEPOTZOTLÁN, MÉXICO

 

¿Eres de Tepotzotlán y no conoces la zona arqueológica de los Molinos de Xuchimanga?

Dicen que uno no puede amar lo que no conoce y que tampoco se puede defender lo que no se ama. Para generaciones de tepotzotlecas que rondan entre los 50 y los 70 y más años, los Molinos de Xuchimanga aún son uno de los referentes que completaban el complejo del gran colegio jesuita de Tepotzotlán, tanto como el templo de San Francisco Javier, o la Huerta o cada uno de los claustros, entre otros símbolos importantes. Desafortunadamente, en las últimas décadas del siglo pasado, tras de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia le expropiara dicha propiedad a la familia Monroy —actuales dueños de la Hacienda de Xuchimanga (en las faldas del Jorobado)— los molinos, en lugar de ser incorporados al resto del Museo Nacional del Virreinato, fueron aislados (tapiando los accesos que les comunicaban con el resto del inmueble) y sometidos, de manera absurda, a un proceso de destrucción que hoy en día ha terminado con un, aproximadamente, 40 por ciento de lo que eran cuando fueron requisados. Han sucumbido muros, techos, túneles, aparatos de molienda y han sido saqueados sistemáticamente sus vestigios novohispanos y prehispánicos. Ah, porque —por si fuera poco—, los Molinos ocupan, casi con toda certeza, parte de lo que debió ser el conjunto imperial o templo mayor de los mexicas tepotzotlecas.


            En el año 2008, ante el escandaloso abandono en que se tenía a los Molinos y aprovechando que el gobierno tenía prevista la recuperación de diversos inmuebles para celebrar el bicentenario de la independencia de México, la sociedad civil de Tepotzotlán, con el cronista municipal don Gaudencio Neri Vargas a la cabeza, presionó para que el INAH se hiciera responsable de lo que décadas atrás había expropiado aparentemente para bien del pueblo y del museo. La entonces directiva de ese INAH panista, prometió la restauración total de los molinos  y su eventual apertura al público. ¿Qué sucedió? Bueno, se hicieron pésimos trabajos de restauración en lo que fueran los potreros de los molinos, convirtiendo el espacio en la bodega oficial del museo y no se hizo nada más. El supuesto fideicomiso para la restauración había resultado un fraude.


Desde entonces, salvo algunos atisbos de quererle estudiar en el ámbito académico, ninguna de las directivas del museo han hecho lo correspondiente para evitar la destrucción sistemática que a causa de la intemperie y del abandono, está acabando con esta zona arqueológica única en su tipo en todo el país. Si bien es casi imposible pensar que se puedan restaurar como los molinos novohispanos que eran antes, el recuperarlos como un espacio de producción artística y cultural gestionada por los diversos grupos, asociaciones, creadores, artistas, escritores, pintores originarios de Tepotzotlán, podría ser una alternativa que evitara la desaparición total de nuestros Molinos de Xuchimanga.

Las imágenes que acompañan este texto, fueron tomadas por un valiente compañero que se arriesgó a compartirlas con nosotros pero que prefiere guardarse en el anonimato para evitar represalias de quienes no quieren que se hable de los Molinos de Xuchimanga. ¿Reconocen desde dónde fueron tomadas? Es el hotel que se construyó, entre escándalos y oscuridades, en una de las esquinas históricas del colegio jesuita (aunque no era propiamente parte del conjunto, pero sí en relación con él). Es doloroso pensar que los Molinos de Xuchimanga pudiesen correr la misma suerte. Pareciera que hay quienes así lo están propiciando, aislándolos, descuidándolos, invisibilizándolos, dejando de pronunciar hasta su nombre. Por eso es que muchas de las nuevas generaciones de Tepotzotlán nunca han escuchado hablar de los molinos, muchos menos los conocen. ¿Será la hora de retomarlos para la sociedad civil de Tepotzotlán? ¿O estaremos dispuestos a perder una más de nuestras zonas arqueológicas? ¿O será acaso que la nueva directora del museo, quien ha dado muestras de una apertura sin precedentes y de un ánimo constructivo en su relación con el pueblo,  marque un hito histórico y gestione la restauración y apertura de éste, nuestro espacio? ¿O tú que piensas, pueblo? ¿Conocías, acaso, los Molinos de Xuchimanga, patrimonio arqueológico de Tepotzotlán?



Zona Arqueológica Molinos de Xuchimanga, avenida Benito Juárez s/n, barrio de San Martín (Amaxac), CP 54600. Horarios de visita: nunca, está abandonada.


 

Texto propositivo hecho por el anticronista del pueblo, Juan de Dios Maya Avila Ehmibäthä